sábado, 5 de noviembre de 2016

115.2. Imágenes asombrosas

  La filosofía y la fantasía parecen tener una raíz común: el asombro. La maravilla que se descubre y que se desea conocer. Las ilustraciones de Lawrence Sterne, así como las de Finlay y otros, producían en los lectores de los pulps efectos semejantes: extrañeza, perplejidad, incitando al lector a entrar en el relato. Los correos que incluían todas esas revistas han dejado constancia no sólo de la admiración que despertaban Lawrence y Finlay, principalmente, sino también de que, inadvertidamente, los relatos acompañados por sus ilustraciones se convertían, entrega tras entrega, en los favoritos del público.
  Recuperamos, en esta ocasión, doce ilustraciones a doble página con naves misteriosas y misteriosas mujeres, con plantas de extraña vida y otros enigmas de la evolución. Hay que atarse al mástil para gozar y no dejarse arrebatar por el canto de las sirenas. 


jueves, 6 de octubre de 2016

115.1. Mundos de Lawrence Sterne


  Imaginaban el futuro cuando aún no habíamos nacido. Había niños que soñaban con reinar en los espacios grises o que guardaban celosamente una sonrisa en un mundo devastado por la radiación. Aventureros que descubrían una tierra hueca que había dado a luz a la Luna o que se reencontraban con el antiguo Egipto y despertaban de su rueda de reencarnaciones... Bradbury, Merritt, Rider Haggard y otros, como Henry Kuttner o Catherine L. Moore, ofrecían relatos asombrosos en las revistas pulp que se abrían con no menos fascinantes imágenes de Virgil Finlay o del menos conocido Lawrence Sterne Stevens.
  Cada escritor imagina su mundo, pero el ilustrador con talento debe representarlos todos y, además, con apretados plazos de entrega. La versatilidad de Lawrence Sterne cubría un amplio abanico, desde la ambientación histórica en Adventure a la ciencia ficción en Super Science Stories y, muy especialmente, el género fantástico en Famous Fantastic Mysteries y Fantastic Novels. Una variedad de mundos, casi todos oscuros, pero de la luminosidad de sus mujeres emanaba la vida.
 "We Guard the Black Planet"
de Henry Kuttner
Super Science Stories, nov., 1942
 "Soldiers of Space"
de Henry Kuttner
Astonishing, feb., 1943
 "Doorway Into Time"
de C. L. Moore
Famous Fantastic Mysteries, sep., 1943
 "King of the Gray Spaces"
de Ray Bradbury
Famous Fantastic Mysteries, dic., 1943
"The Lost Continent"
de Cutcliffe Hyne
Famous Fantastic Mysteries, dic., 1944
 "The Lost Continent"
de Cutcliffe Hyne
Famous Fantastic Mysteries, dic., 1944
 "The Boats of the Glen Carrig"
de William Hope Hodgson
Famous Fantastic Mysteries, jun., 1945
 "The Ancient Allan"
de H. Rider Haggard
Famous Fantastic Mysteries, dic., 1945
"The Ancient Allan"
de H. Rider Haggard
Famous Fantastic Mysteries, dic., 1945 
 "The Twenty-Five Hour"
de Herbert Best
Famous Fantastic Mysteries, ags., 1946
 "The Star Rover"
de Jack London
Famous Fantastic Mysteries, feb., 1947
 "Minimum Man or Time To Be Gone"
de Andrew Marvell
Famous Fantastic Mysteries, ags., 1947
 "The Man Who Went Back"
de Warwick Deeping
Famous Fantastic Mysteries, dic., 1947
"The Second Deluge"
de Garrett P. Serviss 
Fantastic Novels, jul., 1948
 "The Conquest of the Moon Pool"
de A. Merritt
Fantastic Novels, sep., 1948
 "Dian of the Lost Land"
de Edison Marshall
Famous Fantastic Mysteries, abr., 1949
 "Creep, Shadow!"
de A. Merritt
A. Merritt's Fantasy Magazine, dic., 1949
 "The Flying Legion"
de George Allan England
Fantastic Novels, enr., 1950
 "The Secret People"
de John Beynon
Famous Fantastic Mysteries, abr., 1950
 "The Adventure of Wyndham Smith"
de S. Fowler Wright
Famous Fantastic Mysteries, jun., 1950
 "The Smile"
de Ray Bradbury
Fantastic, ver., 1952
 "Skull-Face"
de R.E. Howard
Famous Fantastic Mysteries, dic., 1952
 "The Homecoming"
de Ray Bradbury
Famous Fantastic Mysteries, dic., 1952
The Necklace

lunes, 12 de septiembre de 2016

114.2 ¿Jorge, Carlos?... ¡Brick!


  Brick Bradford apareció en España en el verano de 1936, apenas comenzada la Guerra Civil, en el número 15 de La revista de Tim Tyler. Tim y su amigo Spud no eran aún "Jorge y Fernando" y Brick no era Brick, sino "Jorge el intrépido". Cuando en la postguerra Tim se convirtió en "Jorge", Brick perdió de nuevo su nombre para pasar a ser conocido como "Carlos el intrépido".
  Brick Bradford ofrecía a sus lectores durante la guerra -y después de ella- el mejor refugio: el centro de la tierra. La editorial Hispano Americana de Barcelona mantuvo su publicación hasta diciembre de 1938, dejando inacabada su aventura subterránea.
  Pocos fueron los lectores que entonces pudieron seguir las andanzas de Brick. Y ninguno que pudiera hacerlo sin censura, porque las historietas no sólo se censuraron durante el franquismo, sino que padecieron igualmente manipulaciones antes y durante la guerra. Vasta, Lamak Mayta y sus amazonas, Drusilla... se liberan hoy de los velos añadidos.