sábado, 14 de diciembre de 2013

104.2. En las manos de Matt Baker




   Una joven aspirante a actriz acumula rechazos. No puede más, cierra los ojos y se lleva las manos a la cabeza. Su boca se entreabre, pero no grita; sus ojos se cierran, pero no llora. Sus manos, como diques, contienen su desesperación. La viñeta es de Matt Baker. Pero, ¿fue Baker quien decidió su aspecto y sus gestos o se los indicaba el guión?
  ¿Qué hacen los personajes de estos relatos que buscan el amor hasta que lo sellan con un beso? Hablan. Consigo mismos, con otros, por teléfono. Y si no hablan, es la voz de la protagonista la que inunda la viñeta con su confesión. En estos relatos, se priorizan los textos sobre las imágenes. Sin embargo, eran los detalles que añadían los dibujantes, como Matt Baker, Frank Frazetta, Alex Toth, John Romita y otros, los que infundían vida a la narración. Todos ellos daban más de lo que el guión pedía y por ello eran y son grandes.

   Marilyn, una hermosa peluquera, medita, oralmente, sobre la conveniencia de aceptar las proposiciones de un adinerado delincuente antes que las de un honrado policía.

   Otro ejemplo de desesperación contenida, aquí al descubrirse una infidelidad. No hay beso final, pero las manos de ella pasan de contener, en un primer momento, su propio dolor a seguidamente calmar el de su marido. Las figuras de Baker buscan su espacio entre los aplastantes globos de diálogo.
  "Yo fui 'la otra'" es una buena muestra, a mi entender, de lo que acabamos de señalar. En sus nueve páginas, contiene cuatro conversaciones telefónicas y Baker consigue no repetirse. Jean, interesada en el marido de su vecina, se muestra al principio seductora, elegante y segura de sí misma, y deprimida al final.




   Baker cuida los vestidos, los gestos, los transeúntes. Sabe dibujar, además, no sólo mujeres hermosas, sino también de avanzada edad. El "final feliz" de la historia merecería comentario aparte: Jean pierde su empleo, pero encuentra marido. 









"I was 'the other woman'", Pictorial Romances 10, St. John, noviembre de 1951.

2 comentarios:

  1. Lástima esos colores mecánicos que se salían de los cuerpos y tapaban las líneas.
    Pero qué grande Baker y qué hermosas sus propuestas.

    Maravillosa entrada, Clement.
    Un abrazo.

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  2. En efecto, Jesús. "four colors", pero fuera de registro. He devuelto el blanco a la página, pero las líneas no han resistido demasiado bien. Lento, pero cumpliendo lo anunciado, ahora Darnís en 1935.
    Un abrazo.

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