lunes, 11 de febrero de 2013

98. La primera historieta de Emilio Freixas

  

   Cuatro muchachos pelean con la rueda del timón en medio de una tormenta. Con el cabello negro, Briant, francés, el héroe de la historia; a su lado, el prudente Gordon, norteamericano; de espaldas, el antagonista de Briant, el inglés Doniphan y, a su izquierda, Mokó, el grumete servicial. Freixas caracteriza con soltura a los personajes por su atuendo, sus rasgos físicos y por su carácter -por ejemplo, el altivo Doniphan-, e ilustra en su primera página mucho más de lo que recoge el texto mecánico que acompaña a las imágenes.

 Mickey, una revista de gran formato.

   En el número 38 de Mickey (23 de noviembre de 1935) se iniciaba la adaptación de Dos años de vacaciones de Verne. Freixas ya había adaptado en los meses anteriores Gulliver en Liliput (ver entrada 21) y algunos relatos breves. La novedad estribaba en que a partir de su siguiente entrega se pasaba a la rotulación manual y se introducían los globos de diálogo, convirtiéndose en una genuina narración gráfica, aunque lastrada con excesivos cartuchos de texto. Freixas acometía su primera historieta en plena madurez creativa, con treinta y seis años y tras catorce de ilustrar todo tipo de relatos en Lecturas. No era aún el Freixas estilizado cercano a Raymond, sino de perfilado grueso de las figuras y masas de negro más próximas a un primer Caniff.
   Una historia de náufragos demasiado bien vestidos, ingenua en su optimismo racionalista y su búsqueda de redención, en la tradición de Robinson Crusoe. Tradición a la que pondría fin otra historia de  niños náufragos: El señor de las moscas.


















Portada de la segunda edición en la colección Molino.

4 comentarios:

  1. Una auténtica maravilla, un tesoro escondido. Y un regalo que nos haces a todos los que amamos al maestro Freixas y al buen cómic, al arte.
    Gracias por ello
    y un abrazo.

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  2. Incluso para nosotros los herederos y familia de Emilio Freixas es una satisfacción enorme ver estos dibujos de los que actualmente no teniamos noticia, tanto Emilio como su hijo Carlos dejaron muchos originales en las editoriales que en aquellos años se quedaban y muchos se han perdido. Un saludo y gracias de nuevo

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  3. Amigo Jesús, esta sí es una historia con un pecio en una remota isla de los mares del Sur. Te agradezco tu comentario y tus ánimos porque la preparación de estas diecisiete páginas ha sido particularmente laboriosa (he corregido hasta las faltas de orotgrafía, salvo una que implicaba modificar la rotulación). La próxima entrega no será menos laboriosa, una selección sobre cien imágenes de Segrelles.
    Un abrazo.

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  4. Me causa una enorme satisfacción que la familia de Freixas lea estas líneas y que sean de vuestro agrado. Mi objetivo no es otro que evitar que se pierdan obras como éstas, tanto de Emilio como de Carlos Freixas.
    Gracias a vosotros porque sin duda compartís el mismo objetivo.
    Saludos.

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