martes, 31 de diciembre de 2013

105. Darnís y los dibujantes invisibles

 

   ¿Recuerdas el juego de las diez diferencias? Dos viñetas: su composición es idéntica, la traducción es evidente, pero seguro que encontramos entre ellas algo más que diez sutiles diferencias. La primera pertenece a la contraportada de Puck, es obra del pionero de los cómics de aventuras británicos, Walter Booth, al que su editor nunca dejó firmar su obra. La segunda, a la contraportada de La Risa Infantil; su autor es desconocido -quizás Darnís o Farell- y se trata no de una mala impresión, sino de un calco de la anterior.
   Esta práctica degradada llegó a su fin al renovarse la oferta de periódicos infantiles con la aparición de Mickey (Molino) y Aventurero (Hispano Americana) en 1935. Las publicaciones de Tomás Marco reemplazaron entonces las series calcadas por otras de producción propia, aunque continuaran imitando modelos británicos. "Aldine y Frank" sustituía a "Orphans of the Sea" y, en la portada de La Risa infantil, "Fosfórico y Melindres" ocupaba el lugar de "Tripitas y Cebolla", es decir, de la versión calcada de "Weary Willie and Tired Tim".
   La firma del joven Darnís menudeba en las páginas de La Risa, a partir de ese momento, en los dos registros que le serían habituales: el humorístico y el de aventuras. Las parejas cómicas, "Fosfórico y Melindres", "Trikitrake y Papamoscas", las ilustraciones de cuentos infantiles o las series de aventuras, "Aldine y Frank", "El fakir sangriento", "El secreto de la India". Darnís había mimetizado la composición de un gran maestro, Walter Booth, pero estaba punto de descubrir, como todos, un nuevo mundo, el de Alex Raymond.










   Los números 534 a 544 de La Risa Infantil fueron publicados probablemente entre febrero y mayo de 1935, carecían de cualquier indicación de fecha e incluso el año de su periocidad está equivocado.

sábado, 14 de diciembre de 2013

104.2. En las manos de Matt Baker




   Una joven aspirante a actriz acumula rechazos. No puede más, cierra los ojos y se lleva las manos a la cabeza. Su boca se entreabre, pero no grita; sus ojos se cierran, pero no llora. Sus manos, como diques, contienen su desesperación. La viñeta es de Matt Baker. Pero, ¿fue Baker quien decidió su aspecto y sus gestos o se los indicaba el guión?
  ¿Qué hacen los personajes de estos relatos que buscan el amor hasta que lo sellan con un beso? Hablan. Consigo mismos, con otros, por teléfono. Y si no hablan, es la voz de la protagonista la que inunda la viñeta con su confesión. En estos relatos, se priorizan los textos sobre las imágenes. Sin embargo, eran los detalles que añadían los dibujantes, como Matt Baker, Frank Frazetta, Alex Toth, John Romita y otros, los que infundían vida a la narración. Todos ellos daban más de lo que el guión pedía y por ello eran y son grandes.

   Marilyn, una hermosa peluquera, medita, oralmente, sobre la conveniencia de aceptar las proposiciones de un adinerado delincuente antes que las de un honrado policía.

   Otro ejemplo de desesperación contenida, aquí al descubrirse una infidelidad. No hay beso final, pero las manos de ella pasan de contener, en un primer momento, su propio dolor a seguidamente calmar el de su marido. Las figuras de Baker buscan su espacio entre los aplastantes globos de diálogo.
  "Yo fui 'la otra'" es una buena muestra, a mi entender, de lo que acabamos de señalar. En sus nueve páginas, contiene cuatro conversaciones telefónicas y Baker consigue no repetirse. Jean, interesada en el marido de su vecina, se muestra al principio seductora, elegante y segura de sí misma, y deprimida al final.




   Baker cuida los vestidos, los gestos, los transeúntes. Sabe dibujar, además, no sólo mujeres hermosas, sino también de avanzada edad. El "final feliz" de la historia merecería comentario aparte: Jean pierde su empleo, pero encuentra marido. 









"I was 'the other woman'", Pictorial Romances 10, St. John, noviembre de 1951.

domingo, 17 de noviembre de 2013

104.1. La dama y el tigre


   Afirmar que Matt Baker es uno de los mejores dibujantes de cómics puede parecer aventurado, pero no a causa de las dudas que pueda plantear su trabajo, sino por las dudas acerca de cuáles son esos trabajos. La mayor parte de la producción de Baker fue anónima. Sus historias en la década de los cuarenta para el estudio de Jerry Iger contienen, en su mayoría, una mezcla de lápices  y tintas -Robert Webb, Alex Blum, Al Feldstein, Jack Kamen, John Forte...- que hacen difícil su atribución. Sin embargo, sí que resulta evidente que hay un antes y un después de Baker en Tiger Girl, en Camilla, en Sky Girl, sus mujeres de cuerpos elásticos y largas piernas; luego profusamente imitadas.

 Tiger Girl de Robert Webb, Fight Comics 33, agosto de 1944.


 Tiger Girl de Matt Baker, Fight Comics 36, febrero de 1945.

  Tiger Girl fue inicialmente dibujada por Robert Webb, pero pronto sus duros trazos se suavizaron al incorporarse Matt Baker en su quinto episodio. Su princesa de la jungla se presentaba como una joven seductora y feliz. Baker tenía veintidós años cuando dibujó esta historia.
  Siete años después, cuando Baker había abandonado totalmente su colaboración con el estudio de Jerry Iger, un guionista falto de imaginación y un editor sin escrúpulos pergeñaron con los dibujos de Baker algo que pretendía ser otra historia. El interesante relato original, sobre los derechos en la jungla y el ciclo de la vida como consuelo por una pérdida, se convirtió en apenas una anécdota con mensaje religioso: sólo "the big one" tiene el poder para resucitar. La vegetación de la jungla era ya más tupida y el terreno estaba abonado para el Comics Code.


 Plegaria a Vishka en el interior de su templo.
 Y fuera al único grande.








 Fight Comics 36, febrero de 1945 (publicado en noviembre de 1944).






 Jungle Comics 152, agosto 1952.

sábado, 2 de noviembre de 2013

103. Biblioteca de sueños




   En la biblioteca infinita, y a pesar de las negativas de algunos doctos bibliotecarios, hay anaqueles cubiertos de cómics y seguramente hasta salas enteras. Hay quien cuenta haber encontrado en ellas la gran obra social de McCay, Los rudos despertares de Nemo, o clásicos como Las aventuras de Ming el Cruel, en la edición de Novaro.
   Los tertulianos de Studio, me consta, han recorrido alguna de esas salas en los últimos meses. Traen con ellos, como muestra, la veloz obra de Fuentes Man, Fireball; las centenarias ilustraciones de José Segrelles para La máscara de hierro; la recopilación íntegra de las ilustraciones de Pepe González de Vampirella y de Marilyn, en sendos volúmenes; una antología de Russ Heath en Atlas y la recopilación de su Punisher inédito en español. El pequeño Santi, que se inventa sus lecturas, se sintió sin duda atraído por la belleza de la portada de Matt Baker.
   Los lectores de nuestra tertulia ya conocen total o parcialmente algunas de estas obras. Nos aguardan Heath, Baker, Darnís y nuevos recorridos por nuevas y viejas salas de la biblioteca infinita. 








Jose, bibliotecario de Studio

Lucien, el otro bibliotecario