martes, 25 de diciembre de 2012

96. Dickens, Segrelles y el espíritu de la Navidad


 Charles Dickens nos dejó la más terrorífica Nochebuena. Un viaje a la oscuridad de Ebenezer Scrooge. Un atisbo del destino que aguarda a los codiciosos -que parece salido del  Infierno de Dante-, el dolor de los afectos perdidos, la consciencia de la propia soledad y la experiencia anticipada de la inutilidad de los fines egoístas que concluyen con la muerte. Las alimañas humanas que se reparten sus despojos, mientras los ratones esperan su turno tras las paredes. Una pesadilla en cuatro estrofas a la que la Navidad pone fin. Scrooge renace y con él la promesa solidaria de felicidad.
   En 1917, José Segrelles imaginó  la Canción de Navidad de Dickens para la colección Araluce que adaptaba clásicos para niños en ocho ilustraciones: el fantasma de Marley, los codiciosos cargados con sus cadenas de cajas de caudales, el niño envejecido -espíritu de las Navidades pasadas-, el Father Christmas con su túnica verde y blanca -espíritu de las Navidades presentes-, la silente figura negra de las Navidades venideras... Imágenes que contrastan la calidez de la celebración navideña  con la azulada frialdad de lo siniestro con ese prodigioso sentido de lo fantástico  de Segrelles.







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2 comentarios:

  1. Unas ilustraciones de José Segrelles realmente mágicas... Y muy apropiadas.

    Saludos y ¡¡Felices Fiestas!!

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  2. Al igual que tu estupenda recopilación de portadas navideñas, mágicas y apropiadas.
    Coincido en que es un gran trabajo de Segrelles sobre el texto de Dickens y que brillan las imágenes más tenebrosas.
    Saludos.

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