miércoles, 2 de mayo de 2012

86. Visiones del subsuelo




   Cuando la punta del iceberg es espantosa, basta con imaginar cómo debe ser lo que queda oculto por debajo de la superficie para que el terror se multiplique por diez. Nuestros héroes, Jimmy y Topolino, parece que se enfrentaron al mismo monstruo que, desplazándose por las cloacas, habría abandonado Dread End para alcanzar el figuerasverso; pero no fue así. Topolino se enfrentó, realmente, a otra criatura del subsuelo, el Dr. Siniestro. Éste sí que tuvo que haber entrevisto al monstruo del confín espantoso para ser capaz de construir su réplica. Aunque no se trate, pues, de la misma monstruosidad, no se puede concluir que aquél encontrara en Dread End su fin. Recuérdese que, tiempo después, también hubo noticias de una criatura que habitaba en las cloacas de una ciudad de pesadilla, Metropol.
















   John Stanley, guión, y Ed Robbins (atribuido), dibujos: "The Monster of Dread End", Ghost Stories 1, 1962.
   Alfonso Figueras: "La mano que aprieta", Mortadelo Especial 1, 1975.

4 comentarios:

  1. Comparativa magnífica entre dos manifestaciones bien disímiles.
    Estupenda labor de investigación, de las que hacen escuela.
    Aprovecho para mostrar mi admiración sin reservas por Figueras y su increíble mundo fantasmagórico y macabro.

    Abrazos.

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  2. Sabes que en Bruguera acostumbraban a reeditar las historias con algún criterio esotérico, que quizás algún día podamos desentrañar. Se da el caso de que una historia con Colodión, Adolfo, "el enano" y el Dr. Siniestro siempre se ha editado como una historia de Aspirino y Colodión, pero ¿importa? Las historias de Figueras, como señalas, pertenecen a su mundo -Cine Locuras, Topolino, Colodión- fantástico, "fantasmagórico y macabro", una mezcla genial de terror y humor; negro, muy negro.
    Con esta historia creo que Figueras aprovechó para iniciar una etapa, inspirándose en una historia que hoy en día está considerada una de las mejores historias de terror post Comics Code.
    Disculpa el paréntesis del Salón de Barcelona.
    Abrazos.

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  3. Apreciado Clementcor,

    He disfrutado mucho con estas dos historias. La primera por "recuerdos" (aunque se supone que es anterior a "mi época"; es curioso, me pasa lo mismo con la música); y la segunda por ambientación y lenguaje. Cuando estas cosas pasaron de moda algo grande se perdió... o cuando menos a mí me lo parece.

    Su seguro seguidor,
    jordalgar

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  4. Amigo jordalgar, sé que eres paciente y comprensivo con las repetidas desapariciones, pero estoy absolutamente desbordado. Por una parte, para la próxima entrada sobre la revista Lecturas en los años 30, he repasado, leído, seleccionado y trabajado una veintena de imágenes y relatos; por otra, mañana, por ejemplo, me espera una jornada de 13h. de trabajo. En ests condiciones resulta difícil asomarse, ni tan siquiera, a los blogs.
    Su gusto estético es para mí un buena guía; no en vano tengo ahora en mi casa una fan de Anne Perry.
    Su nostálgico lector.

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