lunes, 12 de marzo de 2012

81. Un cuento vivo


        Imaginémonos la siguiente historia: 
  "Durante el invierno de 1820 salen a montar guardia, extramuros de la ciudad, cuatro milicianos y un cabo. A saber: el cabo Rodríguez, hombre chiquito ¡pero!... Y los individuos López, Sánchez, Gómez y Pérez.
   "Lo primero que practican al llegar al cuerpo de guardia es encender lumbre y calentarse las manos y los pies. Llegada la noche, le toca estar de centinela al raso al individuo López, en tanto que sus coindividuos, encerrados en el cuerpo de guardia, duermen el sueño del justo al amor de la lumbre."
   ¿Se trata de una historia dramática o de humor? ¿Qué humor se va a encontrar en una fría noche de guardia de 1820?
  Esforcémonos, ahora, en olvidar lo leído y observemos la sucesión de estas diez imágenes:










     Un pelotón dispar: uno de ellos, el de las gafas, lleva el paso cambiado.
     Cinco individuos perfectamente caracterizados.
 No son capaces de marchar, pero se calientan acompasadamente las manos... y los pies.
    Cabizbajo, con el fusil, se queda el gordito de las gafas. Y sin fusiles, sentados alrededor del fuego, los demás.
   La secuencia se entiende, describe los personajes y marca el ritmo de lectura. No se trata de una ilustración, redundante con el texto anterior; al contrario, éste cobra pleno sentido junto a las imágenes.
   En 1881, Apeles Mestres escribió y dibujó una de nuestras primeras historietas, un cuento vivo.



 








2 comentarios:

  1. Supongamos que hay un sexto miliciano que se llama Gutiérrez, que tiene una ocurrencia similar al de estos cinco, pero que no pertenece a su grupo. Se lo cargan. Eso sí, después de suscribir como un solo hombre las palabras del Rey diciendo que "la ley es igual para todos".

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    1. Amigo jordalgar, lo siento, no había visto su comentario. Veamos... Creo que Apeles Mestres, inteligentemente, sitúa la acción en 1820, período de reivindicación de la Constitución del 12 frente a "las caenas" de Fernando VII. Se trata, pues, de un grupo de amigos en el que bien se integraría Gutiérrez. Ya ve que hilvano las entradas con premeditación. De todos modos el valor museístico de esta entrada reside en la articulación narrativa de las imágenes y del texto; es decir, del nacimiento de la historieta.
      Abrazos.

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