martes, 6 de diciembre de 2011

73. Cubiertas de Oro


   "Algo blanco, algo negro, algo puramente decorativo y algo realista". Contraste en el color, contraste entre un primer término realista y un fondo decorativo. Esta sencilla fórmula la aplicaba Emilio Freixas en sus portadas de aventuras para la Biblioteca Oro de Molino y la proponía, a su vez, a los lectores de sus Lecciones de dibujo artístico: El dibujo en color (portadas).

    Pero no es lo mismo seguir una fórmula que hallarla por uno mismo. Freixas empezó a colaborar con Molino en 1935, cuando la Biblioteca Oro aún no se había unificado, sino que que mantenía tres series que se alternaban semanalmente. La diferencia entre las portadas de este primer periodo y el de posguerra es mayor que el que se podría atribuir meramente al transcurso del tiempo. Las portadas de 1935-1936 son atractivas en su trazo grueso, en sus detalles de las armaduras y de los vestidos, pero anticuadas en su gestualidad y distanciamiento. En la década de los cuarenta, el trazo se ha suavizado, pero sobre todo son portadas eficaces que proporcionan al lector la información justa; aun así, se aprecia el parentesco entre la concepción de Nuestra Señora de París y Oro del diablo, por ejemplo.


















4 comentarios:

  1. Apreciado Clementcor,

    Empiezo a envidiarle con una envidia nada sana. Ya puede usted dar gracias a que tengo muy controldo y reprimido mi instinto delincuente ya que de lo contrario me abalanzaría ahora mismo sobre su fondo gráfico-documental. Si hay alguien que merezca el título de Rescatador de Maravillas, es usted. Un abrazo incondicional.

    ResponderEliminar
  2. Amigo Jordalgar,
    Todas las novelas que usted ve obran, en efecto, en mi poder, pero no necesariamente en tan brillante estado, que se consigue después de limpiar y sacar brillo a base de horas. Tengo algún ejemplar repetido que, si calma tan insanas tendencias, está a su disposición.
    Consejo de amigo -y no de doña Blasa-: cambie algún día el FNAC por el mercado dominical de San Antonio.
    Abrazos.

    ResponderEliminar
  3. ¡Qué portadas maravillosas, y qué ilustradores tan geniales!
    Yo tengo sólo unas cuantas pero me encantaría poseer muchas más para poder detenerme mil veces en ellas y degustar las hermosas tintas de tantos autores olvidados.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  4. Realmente, como dices, las ilustraciones de esa época eran un valor añadido a la narrativa popular. Según mis cuentas, en esta muestra sólo faltan dos portadas de Freixas (y una está en una entrada anterior). Interiores de Freixas hay más, desde luego. También me gustaría recuperar sus portadas para la "Colección Molino" y para "Famosas Novelas". Hay entretenimiento abundante.
    Un abrazo, Jesús.

    ResponderEliminar