lunes, 28 de noviembre de 2011

72. Segrelles y Wagner


   Un mundo de estrellas y un mundo de fuego. El mundo de los dioses, en el que Fafner mata a su hermano Fasolt por la posesión del anillo del nibelungo y en el que Wotan debe ceder ante su esposa, Fricka, diosa del matrimonio, y dejar morir a Siegmund -hijo de Wotan con una mortal- como castigo por el adulterio y el incesto con su hermana Sieglinde.
   El fuego domina en las tres imágenes de Siegfried, el hijo de SiegmundSieglinde. Sigfrido forja la espada Nothung, con la que matará a Fafner, el gigante con forma de dragón que atesora el oro del Rhin. Por último, Sigfrido atraviesa las llamas para encontrar a la valquiria Brunilda.
   En la sexta imagen, las nornas -las parcas- hilan la hebra del destino, ya no hay estrellas; el fuego que las rodea ya presagia el ocaso de los dioses.
   Penúltima entrega de José Segrelles para The Illustrated London News en las Navidades de 1933.








lunes, 21 de noviembre de 2011

71. Horizontes del Oeste


   Los espacios abiertos, los cielos -tan importantes en un western como el mar en un relato de aventuras-, un escenario ideal para que los seres humanos, rostros pálidos o pieles rojas, se pongan a prueba. Sin embargo, los cómics norteamericanos del oeste parecen sentir cierta predilección por los decorados urbanos de serie B, pero no John Severin.
   "American Eagle" (1948) fue su primer gran western; en EC, a falta de una serie fija, firmó un puñado de relatos cortos en Two-Fisted Tales (1951). La lista podría proseguir con su paso por otras editoriales como Charlton y Marvel, pero fue otro veterano autor, Joe Kubert, quien brindó a Severin la oportunidad de publicar una versión corregida y aumentada de su primer éxito, Eagle, en la revista de gran formato Sojourn (1977), de efímera vida. Cinco años después la historia concluiría en la revista de James Warren, The Rook, cuyo director, Bill DuBay, como era habitual en él, añadió textos de apoyo donde no había ninguno; mas, hay que reconocer, que sin punto de comparación con los desmanes perpetrados con Wood (véase "La historieta rota").




   Eagle, una bella historia no exenta de crueldad en el combate entre los crows y los piesnegros.





 



 

 


martes, 15 de noviembre de 2011

70. Fireball en la isla del miedo


   Fireball, el agente pop, contra ¿conejos, ovejas, ratas y gaviotas? Una misión de espionaje con toda la energía y la sombría ambientación del mejor Fuentes Man, que tan sólo adolece de un final precipitado, quizás porque su número de páginas es inferior al de las dos entregas anteriores (entradas 48.1 y 48.2,  octubre de 2010). Agradecemos de nuevo a Jesús Duce que nos pusiera tras la pista de estos tesoros de papel, que intentaremos seguir rescatando.








lunes, 7 de noviembre de 2011

69. MAD Man


  Wilhem Busch, Hairoild Gray, Jester Goldbrick, Al Capital, Walt Killy, Charles M. Brown, Flower E. Foster y otros. Los grandes autores que llevaron los cómics por nuevos rumbos pedagógicos y realistas desde la modélica revista de educación MAD.
  Propuestas tan interesantes como "El fin de los cómics" con la última tira de la longeva Little Orphan Annie, es decir, Anita la huerfanita.
 La única colaboración conocida de Edgar Allan Poe como guionista en Dennis the Menace, o sea, Daniel el travieso.
  La extensión de los cómics a las reputadas revistas Scientific American (Peanuts), Ladies' Home (Superman), Playboy (Katzenjammer Kids) y Time (Prince Valiant, no confundir con Prince Violent).
  La invención de la estrella invitada en las series de cómics. El Pato Donald  invitado a la mesa de Blondie y Superman con Daniel el travieso.
 Entre sus innovadoras propuestas encontramos también el envejecimiento natural de los personajes acorde con el tiempo de publicación de la serie, con especial atención a los problemas dentales de Supermán y Tarzán.
  Y el más crudo realismo en Dick Tracy contra Mucous-Face, en las peligrosas amistades de Pogo en el pantano de Okefenokee y en el fin de la relación que lleva a papá al divorcio (Bringing up father).
  Por último, directamente de las sunday pages, dos clásicos: Prince Violent y Li'l Abneh con desgarradoras escenas como la llegada de la telly vishun al hogar de los Abneh, para descubrir que el cree-aytor, el azote de políticos, estrellas y de la publicidad, se ha vendido a Madison Avenoo, Al Capital.
  Es posible que, por una coincidencia astral, en todas estas series haya colaborado anónimamente un tal Wallace Wood.