martes, 13 de septiembre de 2011

66.1. The Martian Chronicles


"La tercera expedición"
Abril de 2000
   Si llegáramos a Marte, o a cualquier otro planeta, y encontráramos un mundo idéntico a la Tierra o, mejor dicho, a nuestra tierra, ¿nos hallaríamos ante una prueba de la existencia de Dios? ¿Acaso puede darse semejante coincidencia sin una intervención divina o, al menos, humana?
   El arqueólogo de la expedición intenta una explicación histórica: desde antes de la Primera Guerra Mundial se han realizado en secreto viajes a Marte. El capitán John Black aporta la explicación psicológica: la nostalgia ha llevado a los colonos a autoconvencerse de que están en la Tierra.
   Los abuelos, los hermanos, los padres fallecidos abrazan a la tripulación del cohete. Marte no es, pues, obra del hombre: Marte es el cielo. Al caer la noche, cuando la embriaguez de las emociones se disipa, John Black comprende que cuanto percibe no puede ser real -Dios no se preocupa tanto por sus criaturas-demasiado tarde.
   Al Feldstein y Wallace Wood adaptaron el cuento de Ray Bradbury omitiendo que se trataba de la tercera expedición. Feldstein ya había tomado la idea central de la segunda para una historia de Al Williamson y Frank Frazetta. Por precaución, también omitieron cualquier referencia explícita a la desazón teológica, salvo por el título: "Mars is heaven!"









7 comentarios:

  1. Un Wallace Wood en la cumbre. Todas sus páginas para la EC de aquella época son una delicia absoluta.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  2. Y siguen las coincidencias entre nosotros. Aunque en esta ocasión no sé si es por casualidad o porque también te gusta Ray Bradbury.
    Bradbury es uno de mis escritores preferidos dentro y fuera de la ciencia ficción. Y quizá el que más admiro.
    Si no me equivoco, tengo todas sus obras publicadas en España, y he realizado algún que otro análisis de sus brillantes relatos.
    Este en concreto, pertenece a Crónicas marcianas, cuyo título puede resultar engañoso.
    Es mejor no juzgarlo y adentrarse en su lectura.
    Agrupa una serie de relatos de enorme calidad, llenos de hermosura, de melancolía y gran originalidad, y nos cuentan la colonización de Marte llevada a cabo por lo hombres. ¡Pero qué colonización! ¡Nada convencional, desde luego!
    Títulos como "Primera expedición", "Encuentro nocturno" o "El marciano", están, en mi opinión, entre los mejores relatos nunca escritos, sólo comparables a los de Borges, Cortázar, Chejov o Karen Blixen.
    Bradbury es el poeta de la ciencia ficción, tal como lo denominan sus propios colegas. Pero es algo más. Es un escritor extraordinario que ha sabido encontrar un nuevo lenguaje para contar las historias más bellas y sorprendentes.
    Quien quiera sentir la belleza en su estado más pristino, tiene que leer los relatos de Ray Bradbury, el poeta de las ardientes praderas de Illinois.

    Wood, desde luego, está genial.

    Abrazos.

    ResponderEliminar
  3. Una de las mejores historias de la EC de todos los tiempos. Sabías que en la editorial empezaron a publicar las adaptaciones de los relatos de Bradbury sin su permiso, lo explicaba el mismo Gaines, y no les cayó una demanda porque al escritor le encantaban los comics, de hecho les hizo un precio muy económico para que siguieran con la adaptación.
    Estupendo post.

    ResponderEliminar
  4. Mo Sweat, hojeando los cómics de EC, tengo la impresión de que Wallace Wood representaba en los '50 algo análogo a la impresión que provocaba Corben en la Warren de los '70. Un dibujo potente y un nuevo escalón en la representación realista que conserva algo del cartoon.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  5. Jesús, tu comentario es por sí mismo un artículo. Coincido contigo: Bradbury es en buena medida prosa poética, la melancolía es la emoción dominante, incluso atendiendo a la etimología de la palabra cuando practica el humor negro. Mi cuento favorito de Crónicas Marcianas es éste.Y evito el título en castellano para no traer a colación cierto programa televisivo. Esto sigue con algunos de los cuentos que citas.
    La coincidencia también comprende la literatura medieval desde el Tristán e Iseo hasta Thomas Mallory (lamanto no poder incluir cursiva para citar corrrectamente).
    El prólogo de Borges para las Crónicas cita ese aspecto metafísico de "la tercera expedición" que he intentado expresar.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  6. Gracias una vez más, Tristán, por tus ánimos. Evidentemente también me gusta el Tristán de Foster y tu blog.
    Una de las historias a las tú y yo aludimos es "Mad Journey", Feldstein cambió Marte por Venus, pero mantuvo la idea central del viajero que acaba en el manicomio, ya que nadie le cree. Bradbury es más cruel y lleva la historia hasta el final, hasta la muerte de los viajeros terrestres.
    Creo recordar que eran 25$ por cuento lo que pagó Gaines, realmente irrisorio.
    Saludos.

    ResponderEliminar
  7. Totalmente de acuerdo, Clementcor, tanto Wood como Corben representan estilos absolutamente únicos. Creo que no hay otros artistas que hayan llegado a representar ese grado de realismo tan impactante sin desprenderse nunca de aquel punto cartoon que siempre los ha identificado... Quizás Corben por ser más experimental en su momento llegó a otras cotas; me refiero a esas historias donde exageraba mucho más los rasgos caricaturescos de algunos personajes hasta romper definitivamente con el realismo.

    PD: Por cierto, creo que conoces bien al invitado a la entrevista del último capitulo de la sección Big John's legacy... ;¬)

    Saludos.

    ResponderEliminar