domingo, 25 de septiembre de 2011

66.3. La última casa



  Una noche, veintiún años atrás, el planeta verde sobre el horizonte de Marte cambió de tamaño y color. Los colonos respondieron a la llamada de su país y regresaron a Norteamérica.

   4 de agosto de 2026, Allendale, California.

 "La fachada oeste era negra, salvo en cinco sitios. Aquí la silueta pintada de blanco de un hombre que regaba el césped. Allí, como en una fotografía, una mujer agachada recogía unas flores. Un poco más lejos, [...] un niño con las manos levantadas y más arriba, la imagen de una pelota en el aire, y frente al niño, una niña, con las manos en alto, preparada para atrapar una pelota que nunca acabó de caer."

  ¿Sabe la casa que han desaparecido sus dueños? ¿Sabe lo que sabe el perro? La casa, oportunamente, escoge nuestro epitafio, "There will come soft rains..." de Sara Teasdale:

  "Vendrán lluvias suaves...
 "A nadie le importará, ni a los pájaros ni a los árboles, si la humanidad se destruye totalmente; ni la propia primavera, cuando se despierte al amanecer, sabrá apenas que hemos desaparecido."








viernes, 16 de septiembre de 2011

66.2. Las colinas del tiempo




"Encuentro nocturno"
Agosto de 2002
       ¿Cuál es el olor del tiempo? ¿Y cuál es su sonido?
    Marte está vacío. La cuarta expedición no ha encontrado sino ciudades muertas. El asesinato del capitán Black, de su tripulación y de las tripulaciones anteriores no ha impedido el exterminio de la vida en Marte a causa de un enemigo inadvertido, el virus de la varicela. Queda la arquitectura, quedan los libros...
  ¿Cuál es el sonido del tiempo? El de las voces que se preguntan lo mismo desde el pasado y el futuro. ¿Cuál es su olor? El del futuro, el del deseo de vivir de Tomás Gómez y de Muhe Ca la noche que les aguarda.
  Una fiel y difícil adaptación, en su silencio, de "Night Meeting" a cargo de Daniel Torres.








martes, 13 de septiembre de 2011

66.1. The Martian Chronicles


"La tercera expedición"
Abril de 2000
   Si llegáramos a Marte, o a cualquier otro planeta, y encontráramos un mundo idéntico a la Tierra o, mejor dicho, a nuestra tierra, ¿nos hallaríamos ante una prueba de la existencia de Dios? ¿Acaso puede darse semejante coincidencia sin una intervención divina o, al menos, humana?
   El arqueólogo de la expedición intenta una explicación histórica: desde antes de la Primera Guerra Mundial se han realizado en secreto viajes a Marte. El capitán John Black aporta la explicación psicológica: la nostalgia ha llevado a los colonos a autoconvencerse de que están en la Tierra.
   Los abuelos, los hermanos, los padres fallecidos abrazan a la tripulación del cohete. Marte no es, pues, obra del hombre: Marte es el cielo. Al caer la noche, cuando la embriaguez de las emociones se disipa, John Black comprende que cuanto percibe no puede ser real -Dios no se preocupa tanto por sus criaturas-demasiado tarde.
   Al Feldstein y Wallace Wood adaptaron el cuento de Ray Bradbury omitiendo que se trataba de la tercera expedición. Feldstein ya había tomado la idea central de la segunda para una historia de Al Williamson y Frank Frazetta. Por precaución, también omitieron cualquier referencia explícita a la desazón teológica, salvo por el título: "Mars is heaven!"









sábado, 3 de septiembre de 2011

65. La isla de los volcanes

  
  Abril de 1941, en la primera página de Chicos, estrenando un formato más reducido, da comienzo un nuevo relato, de autor desconocido, ilustrado por Freixas. La narración tolera el dibujo, pero está absolutamente divorciado de él. Freixas, sin embargo, no sólo ilustra de forma admirable todo cuanto le pide el texto, sino que articula las imágenes creando su propio discurso, utilizando narrativamente hasta los límites de las viñetas.
 Los lectores de Chicos se embarcaron en la goleta Isabelona para una travesía desde San Francisco a los Mares del Sur. Un viaje bien planificado por su anónimo autor, que alcanzará su meta, la isla de los volcanes, pero que se demorará aún más por la atracción polar de la Antártida. Una historia de búsqueda de un padre, para Carlota y sus amigos, y de un tesoro, para una pandilla de asesinos. El enfrentamiento definitivo entre entre unos y otros, no obstante, no llegará a producirse. El hielo, primero, y la lava, después, pondrán el punto final a la historia.
 "La isla de los volcanes" fue serializada en Chicos desde su número 161 al 205, de abril de 1941 a marzo de 1942. Noventa páginas de aventuras marítimas de Emilio Freixas.