sábado, 2 de abril de 2011

57.2. Lecturas para la mujer




   1933a. Anuncio de temporada que se repetía al llegar el verano. La mujer seductora en el centro, cabeza inclinada, ojos entrecerrados, pezón terso. El bañador de la mujer es blanco; el del hombre, negro; el del medio hombre... Libros, no para la mente, sino para el cuerpo. Porque ella te elegirá por el cuerpo.
  1933b. Los cinco continentes, cuatro varones y Oceanía, una mujer, que ni tan siquiera tiene su propio ejemplar de Algo. La escalada, la fotografía, el relato de viajes, cosas de hombres.
   1934. La aceptación del legado. No cambies, "ante todo mujer". ¿Y eso en qué consiste? Veamos el índice: "La buena ama de casa", "La servidumbre", ¿la propia?, y en el apéndice "Consejos de belleza". ¿No echáis en falta otro sobre "La cama"?
   1935a. Un libro de imágenes sin textos que estorben, "muy adecuado para los salones de visita, salas de espera..."
  1935b. La perfecta casada, un libro del siglo XVI para la mujer del siglo XX. Freixas en su mejor momento como ilustrador (como veremos próximamente). El libro como promesa del matrimonio: su posesión definida, el matrimonio evocado en el difuminado.
   1937. El momento Mujercitas. Un hogar sin hombres. Mujeres que esperan, sin duda, el fin de una guerra con lecturas absurdas de la Marquesa de Parabere y el Conde de Carlets, mientras que en las páginas vecinas se anuncia La historia de las revoluciones sociales dibujadas igualmente por Freixas.
   Seis anuncios de Emilio Freixas para promocionar los productos de la editorial de Lecturas, Hymsa.

4 comentarios:

  1. Preciosas ilustraciones del maestro.
    En cualquier situación, Freixas hace gala de su buen gusto y su atractivo pincel.

    ResponderEliminar
  2. Apreciado Clementcor,

    Sobre su observación respecto del impagable anuncio de "La Mujer, alma del hogar", permítame un comentario. Efectivamente, se echa a faltar un imprescindible capítulo sobre la cama!: ¿Cómo hacerla? ¿Primero el fondo y luego los costados? ¿Viceversa, si cabe? Las sábanas, gran dilema: ¿seda, raso, organdí quizás? Y encima de la cama... ¿Algo? No me refiero a la revista intercontinental sinó, por ejemplo, al peluche de la vaca de tía Amanda. Quiero decir el peluche regalado por tía Amanda con motivo de la boda y que representa una simpática vaquita en posición reclinada (o en posición moribunda, según mi señora, feroz lectora de la Marquesa de Parabere, y también feroz detractora de tía Amanda, vaya usted a saber por qué) Estoy absolutamente extasiado con los anuncios que usted sigue publicando. Mis más expresivas gracias.

    Post Scriptum: tía Amanda no le lee, pero no se lo tome usted a mal; siempre ha sido muy suya.

    ResponderEliminar
  3. Freixas tenía mano e ideas, la combinación perfecta. Preparo, Jesús, una antología de Freixas en Lecturas 1921-1937. Por supuesto, con la correspondiente relación de los relatos que ilustra. Es decir, trabajo y disfrute para una temporada. También, como le decía a Mo Sweat, un clip sobre 30 de nuestros dibujantes. Discúlpame si parezco ausente.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Estimado jordalgar:
    Es usted la envidia de todos los desposados, ¡su señora lee a la Marquesa de Parabere! Me causa un gran placer saber que coincide conmigo en la necesidad de un epílogo sobre lencería; y que no falten los bordados. Llamo también su atención sobre las obras del doctor Saimbraum, autor de ese obra indispensable para la práctica del... deporte. Observará que se ofrece un nuevo título, Los hijos bien educados, que sin duda usted regalaría a todos sus alumnos, siempre que hubiera traducciones a sus muy diversos idiomas.
    Su seguro lector.

    ResponderEliminar