jueves, 12 de agosto de 2010

44. Segrelles, visionario


La quinta entrega de José Segrelles para The Illustrated London News consistió en la plasmación de cuatro sueños, dos pesadillas y dos augurios de victoria, cuya intensidad palidece junto a las anteriores.

I. El sueño de Carlos VI de Francia (Jean Froissart, Chroniques o Chronicles of England, France, Spain and the adjoining countries, vol II. cap. 104).


Carlos VI recupera su halcón peregrino, regalo del conde de Flandes, gracias a la aparición de un ciervo alado. El propio rey interpreta su sueño como augurio de su victoria sobre los flamencos y elige el ciervo alado como emblema de su campaña en Flandes.

II. Sueño de George, duque de Clarence, preso en la Torre de Londres (Shakespeare, Ricardo III, act. I. esc. IV).


El Duque de Clarence sueña que ha escapado de la Torre; navega junto a su hermano, Ricardo, hacia Francia, pero, al tropezar éste, accidentalmente cae por la borda. Clarence se ahoga en su sueño y, ya muerto, "vino errando por allí una sombra como un ángel, con claro pelo salpicado de sangre". Segrelles ilustra esta última escena, pero invirtiendo la realidad de los términos; a la izquierda, el alma de Clarence reducida a una sombra, mientras que, a la derecha, la imagen de las Furias (las Erinias), diosas de la venganza, especialmente de los delitos contra la familia, adquiere el mayor realismo.

III. Pesadilla de Nerón (Suetonio, Vidas de los Césares, lib. VI, cap. 46).

Una variante de las pesadillas de inmovilidad. Nerón se siente atrapado por las estatuas del teatro de Pompeyo que le impiden avanzar. La parte posterior de su caballo favorito se transforma en algo así como la cabeza de un mono. Segrelles, conocedor sin duda del juego de palabras de Shakespeare entre the nightmare, "la pesadilla", y the night mare, "la yegua de la noche" (vid. Borges, "La pesadilla" en Siete noches), personifica la pesadilla en el caballo oscuro que relincha.

IV. Sueño del rey Arturo (Geoffrey de Monmouth, Histories of the Kings of Britain, lib. X, cap. II).

El vuelo del oso es detenido por el aliento del dragón. Al relatar su sueño, Arturo ya interpreta que el oso representa al emperador de Roma, mientras que el dragón, a él mismo, al hijo de Uther Pendragon.

lunes, 2 de agosto de 2010

43.4. El planeta misterioso (y 3)















"El planeta misterioso" contiene elementos de los relatos de ficción científica como el inventor Aquilez y su superavión, así como elementos de aventura espacial a lo Flash Gordon; pero lo que hace de esta historia un genuino relato de ciencia-ficción es la anticipación de un mundo que no existía ni llegó a existir. Carlos, Carmen, "el Pecas", los periodistas del diario "La Nación" son ciudadanos españoles en una república, semejante a Norteamérica, que estaba por venir -y cuyo discreto presidente se atisbaba en la primera página-. Blasco y Huertas Ventosa se divirtieron, seguramente, jugando con las entregas que, por separado, no dejaban entrever el mundo que imaginaban en 1944.