martes, 25 de mayo de 2010

39. Extraños en el Paraíso.


La colección Araluce de "obras maestras al alcance de los niños" se abría con el nihil obstat del censor del obispado de Barcelona a 21 de octubre de 1914. Los censores, sin duda, creían que los niños tan sólo miraban las estampas y no leían los libros. En el Paraíso, aunque fuera el de Milton, Adán y Eva no podían mostrarse desnudos ni aun cuando estuvieran libres de culpa. La Eva que pinta Segrelles recoge frutos, con abrigo de pieles, en un jardín tropical y parece ataviada con estola y falda de hojas en su plática con la serpiente. Hay impedimiento para mostrar el atractivo de la inocencia, pero mayor libertad para imaginar el Pecado y la Muerte. Pecado, con torso de mujer y mitad inferior de serpiente, y su hermano, con corona, Muerte. En la cima, al fondo, el padre de ambos, Satán.
Con una representación fantástica del infierno y una expulsión de un paraíso, que parece una caverna, Segrelles salva un encargo imposible.










4 comentarios:

  1. ¡Un gran trabajo!
    Realmente Segrelles merece ser recordado, siendo estudiante, ya pronunciaban palabras elogiosas sobre él artistas como Sorolla o Benlliure.

    ResponderEliminar
  2. Sin duda es un autor a recobrar. El tiempo se encarga de separar el valor artístico de su obra del contexto político que le tocó vivir. Pretendo recuperar todas sus colaboraciones para Illustrated London News (9) y cuantas pueda de Araluce.
    Gracias de nuevo a ti, Kraustex.

    ResponderEliminar
  3. Fantásticas imágenes.
    Segrelles siempre será un referente en el mundo de la pintura y la ilustración.

    Amigo Clementcor: me he lanzado a la aventura y he creado un blog: PECIOS EN UNA PLAYA CUALQUIERA.

    http://peciosenunaplayacualquiera.blogspot.com/

    Espero tus visitas.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Pecios que contienen tesoros que el mar ha arrastrado, como ya podemos apreciar.
    Abrazos, Jesús.

    ResponderEliminar