martes, 25 de mayo de 2010

39. Extraños en el Paraíso.


La colección Araluce de "obras maestras al alcance de los niños" se abría con el nihil obstat del censor del obispado de Barcelona a 21 de octubre de 1914. Los censores, sin duda, creían que los niños tan sólo miraban las estampas y no leían los libros. En el Paraíso, aunque fuera el de Milton, Adán y Eva no podían mostrarse desnudos ni aun cuando estuvieran libres de culpa. La Eva que pinta Segrelles recoge frutos, con abrigo de pieles, en un jardín tropical y parece ataviada con estola y falda de hojas en su plática con la serpiente. Hay impedimiento para mostrar el atractivo de la inocencia, pero mayor libertad para imaginar el Pecado y la Muerte. Pecado, con torso de mujer y mitad inferior de serpiente, y su hermano, con corona, Muerte. En la cima, al fondo, el padre de ambos, Satán.
Con una representación fantástica del infierno y una expulsión de un paraíso, que parece una caverna, Segrelles salva un encargo imposible.










miércoles, 19 de mayo de 2010

38. El Capitán Trueno de Fuentes Man


   Siempre hay quien cree que las historietas se hacen prácticamente solas, incluso antes del ordenador habría alguna máquina -¿invento de Morgano?- que con cuatro palancas produciría un tebeo. En la editorial Bruguera desearían que esa máquina hubiera existido, cuando en 1959 Ambrós dejó de dibujar El Capitán Trueno. A falta, pues, del invento de marras, optaron por reutilizar los dibujos de Ambrós, insertando sus cabezas en situaciones y estilos absolutamente dispares y, es de suponer, amoldando los guiones a cuanto ya se había contado y era susceptible de volver a ser utilizado.
  Fuentes Man se incorporó a Bruguera apenas unos meses después de la marcha de Ambrós y, como tantos otros, tuvo que pergeñar sus dibujos de Trueno, Sigrid, Crispín y Goliath con cabezas ajenas. ¿Acaso no era capaz de dibujar por sí mismo el rostro de los personajes principales? ¿Y qué historias y qué emociones se podían transmitir en esas condiciones? Con Fuentes Man, todas.
   Con voluntad de descollar desde su primera historia, Fuentes Man se atrevió con imágenes alegóricas de la peste, la guerra y ¡la represión! -sin rehuir las comparaciones con Ambrós-, forcejeó con el encorsetamiento de las viñetas y, muy particularmente, con la expresión de toda clase de sentimientos y emociones: la ira, la sorpresa, el miedo, la burla, la tristeza... Fuentes Man y Víctor Mora hicieron llorar a todas las jovencitas, nobles y plebeyas, que se cruzaron con Trueno y sus amigos. En "El tapir de la reina" hay una secuencia magistral: Crispín lleva a la grupa de su caballo a una joven en apuros, Fuentes Man mantiene el encuadre en el rostro de ella que pasa sucesivamente de la alegría al rubor, al darse cuenta que inadvertidamente se ha descubierto, para recuperar a continuación el control de sus emociones al reconocer que es la reina de Angkor.



























sábado, 15 de mayo de 2010

37. Nina y la Ciudad del Mar




"Lo! Death has reared himself a throne...

"¡Mira! La muerte se ha izado un trono
en una extraña y solitaria ciudad
allá lejos en el sombrío Oeste,
donde el bueno y el malo y el mejor y el peor
han ido a reposar eternamente.
[...]
"¡Pero, mira! ¡Algo se agita en el aire!
La ola. ¡Hay un movimiento allí!,
como si las torres se hubieran apartado,
sumergiéndose lentamente, la lenta marea,
como si sus cimas débilmente hubieran dejado
un vacío en el brumoso cielo."

E.A. Poe, The City in the Sea
(traducción de Arturo Sánchez)



























Nina fue un proyecto de Frazetta que lamentablemente no encontró editor. En 1971, la revista de Bill Pearson y Wallace Wood, Witzend, publicó las imágenes de Frazetta junto con el poema "The City in the Sea" de Edgar Allan Poe; que hoy, para nosotros, cobra un nuevo sentido.
Nuevas viñetas de esta historia perdida se recuperaron en Memory Book (1977) y The Living Legend (1981), autoediciones de Frazetta. Testament (2001) ofrecía la que parecía que era la última viñeta; sin embargo, debemos al trabajo de Dave Winiewicz el rescate de cuatro nuevas imágenes. Todas ellas están aquí reunidas.

Frank Frazetta 1928-2010.