domingo, 28 de febrero de 2010

33. Cuto en el Tíbet


"Tragedia en Oriente" se publicó seriadamente en Chicos desde el 7 de marzo de 1945 (343) al 26 de abril de 1946 (383). Compartió páginas, inicialmente, con "El misterio del murciélago humano" -de ahí su extraño formato, una página correspondiente a la portada y una tira en la doble página central debajo del "Batman" de Freixas-. Finalizado este relato, la tragedia de Cuto en el Tíbet coincidió con "Los dragones del Tíbet", también de Freixas y Canellas Casals. El mismo escenario para dos historias absolutamente diferentes.
El propósito de Blasco, a pesar de que el argumento avanza por tanteo abandonando una idea por otra ocurrencia mejor, es claro: narrar una tragedia, la absoluta destrucción de una sociedad civil (la aldea) y de una sociedad militar (la fortaleza). "Tragedia en Oriente" no es una obra de resistencia antifranquista, es una obra de desesperanza: "nadie va a venir a salvarnos". El final de la Segunda Guerra Mundial, temido por unos y anhelado por otros, se reduce a la intervención de un niño norteamericano: Cuto.




















jueves, 11 de febrero de 2010

32.2. Wrightson y Poe


Cuarenta años después del trabajo de Segrelles, Berni Wrightson acordó con Chistopher Enterprises la realización de ocho pinturas para un portafolio sobre E.A. Poe: "El corazón delator", "Los crímenes de la calle Morgue", "Un descenso al Maelström", "El entierro prematuro" "El pozo y el péndulo" y otras tres en los que su elección coincidió con la de Segrelles.

"La máscara de la Muerte Roja".
Wrightson selecciona una escena inmediatamente anterior a la de Segrelles, el príncipe Próspero ordena prender y desenmascarar a la figura alta y cadavérica. Destaca el tono orgíastico de la fiesta -obviado por Segrelles-, auténtico carnaval de despedida de la carne, o mejor, de la vida.


"El gato negro"
Si Segrelles prefería la escena en la que el gato descubre al asesino, Wrightson opta por la frialdad del crimen. Las líneas que convergen en la mujer caída a los pies de su marido -caída "sin un gemido", como advierte el texto-, la sangre en el hacha y en la cabeza de la víctima y la mirada de ira contenida de su asesino hacia el gato.


"El tonel de amontillado"
La intención original de Wrightson era escenificar el descenso a las catacumbas, dos hombres sumidos en la oscuridad; sin embargo, las dificultades que presentaba su reproducción hacían aconsejable un cambio. Y ahora sí, Wrightson coincidió con Segrelles. La escena del emparedamiento de Fortunato, prácticamente a oscuras en uno, luminosa en el otro; pero en la oscuridad se pierden los detalles, el osario de la catacumba, los disfraces de carnaval de Fortunato y Montresor (cambiando el de éste por el gabán habitual de Wrightson) y una inmensa pared de ladrillo que incomprensiblemente ha podido clausurar.




sábado, 6 de febrero de 2010

32.1. Poe y Segrelles


En el número de Navidad de 1935, The Illustrated London News recogía la que iba a ser la última colaboración de Segrelles en la revista: "Mystery and Imagination", seis ilustraciones de otros tantos relatos de Edgar Allan Poe.

"Berenice".
En el ambiente brumoso de la biblioteca, la presencia de Berenice es incierta, fantasmal, pero su luminosa sonrisa, la intensa blancura de sus dientes, despierta una mórbida obsesión en su prometido y primo que le llevará hasta la mutilación de Berenice.

"El tonel de amontillado".
Montresor a punto de culminar su venganza, a causa de un insulto, sobre Fortunato, emparedándolo en un nicho de las catacumbas de su palacio. Aún se atisba el disfraz de carnaval de Fortunato, el gorro cónico con cascabeles de bufón.

"El escarabajo de oro"
En la séptima rama de un árbol, un cráneo dorado por los últimos rayos del sol de poniente, por su cuenca derecha cuelga el escarabajo dorado. Segrelles refleja fielmente el error que ha cometido Jup al seguir las instrucciones de su amo. La luz anticipa el tesoro del capitán Kidd.

"El sistema del doctor Tarr y el profesor Fether".
De nuevo la locura, la farsa de los locos que se han apoderado del manicomio llega a su fin cuando Mademoiselle Salsafette empieza a "vestirse por fuera".

"La máscara de la muerte roja".
El reloj de ébano marca la última hora del día en el último salón que nadie se atreve a pisar, la muerte no oculta su rostro. El primero que cae es el príncipe Próspero, le seguirán todos sus invitados.


"El gato negro".
El gato tuerto triunfante sobre el cadáver corrompido, azulado, emparedado en el sótano. Sus maullidos han descubierto al frío maltratador que ha asesinado a su esposa.

No era una amable visión para las Navidades de 1935, Segrelles no se ocupaba, en esta ocasión, de una representación realista de las fantasías orientales, sino de la locura, la maldad y la muerte.