domingo, 28 de diciembre de 2008

03.3. Antes de Ambrós

Ambrós fue duramente crítico con este trabajo primerizo: "Allí no había primeros ni segundos planos, no había montaje ni enfoques [...] Mis dibujos en aquel entonces no valían nada; no tenían perspectiva ni fondos". Y de las palabras, a los hechos. Ambrós, ya no Ambrosio, treinta y tres años después redibujó buena parte del primer cuaderno, poniendo de manifiesto la diferencia entre lo que hizo y lo que creía que debería haber hecho.


El Caballero Fantasma 1, pág. 1, 1947.


Boletín del C.A.H. 29, pág. 2, 1980.











Ambrós ofrece una lección de dibujo y narración. Corrige una planificación sin relieve, la falta de profundidad de las viñetas; hace gala de su calidad de dibujante: el vuelo de la espada paralelo al mástil de la F, la silla de montar, el nudo del pañuelo, el vuelo del sombrero... Y juega narrativamente con los fondos, el cartel, para hacer la transición de una viñeta a otra. Ambrós cerraba un círculo, uno año después se retiraba profesionalmente, consciente, seguramente, de sus logros y de sus limitaciones.

3 comentarios:

  1. Pondré un link en mi blog de historietistas españoles, en “Ambros”

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  2. Gracias una vez más, disculpa pero se me había pasado este comentario tuyo. He leído tus entradas sobre Segrelles, son estupendas. A ver que te parece la serie de London News.

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